Hasta el próximo 28 de febrero estará abierta la convocatoria para postularse al Programa Crédito Beca de Colfuturo, con el que los beneficiarios pueden acceder a un crédito beca en el que obtendrán la condonación de hasta el 80 por ciento del monto desembolsado.
Son cerca de 1.300 profesionales colombianos los que tendrán la oportunidad de cursar sus estudios de posgrado en las mejores universidades del mundo gracias a esta convocatoria.
Los candidatos podrán postularse en la página web www.colfuturo.org para competir por un apoyo de hasta USD 50.000 para matrícula, seguro, gastos de sostenimiento, pasaje y gastos de instalación.
Los seleccionados podrán obtener como beca hasta el 80 por ciento del monto que reciban, si se gradúan y regresan a trabajar por Colombia. Es decir, si les prestan USD 10.000, les será condonado hasta USD 8.000 y deberán pagar el monto restante de USD 2.000.
Los requisitos para postularse son: ser colombiano, profesional, proponer el posgrado que quieren adelantar y escribir un ensayo. No es necesario contar con la carta de aceptación de la universidad, aunque quienes tengan ya admisión tendrán ventaja en la selección. Los escogidos podrán legalizar el apoyo y viajar hasta finales de 2024.
“Los seleccionados podrán aprovechar, además, más de 100 convenios firmados por Colfuturo que dan becas complementarias de hasta el 100 por ciento de la matrícula”, explicó Jerónimo Castro, director ejecutivo de la fundación.
Criterios de selección
Los candidatos tienen total libertad de escoger el programa, la universidad, el país y el idioma en los que quieren adelantar sus estudios. Deben tener en cuenta que la calidad comparada del programa que propongan vale el 38 por ciento de los criterios de selección.
Colfuturo además comparará los programas propuestos por los candidatos. Para ello se hará uso de listados internacionales de las mejores universidades y programas, reportes de acreditaciones de alta calidad y otros factores como la fortaleza investigativa, el nivel profesoral y la financiación de entidades de gobierno e internacionales.
Los otros criterios para la selección son el promedio de pregrado (37 por ciento), la calificación del ensayo (5 por ciento) y un factor de ajuste (20 por ciento). Este último criterio, que solo se utiliza si beneficia al candidato, toma en consideración el puesto ocupado en el pregrado, distinciones y reconocimientos, resultados destacados en las pruebas Saber Pro y si ya se tiene admisión a la universidad.
Entre enero y febrero, para ayudar a los candidatos, Colfuturo anunció que ofrecerá charlas semanales en las que abordará desde cómo llenar el formulario, hasta cómo realizar un presupuesto de estudio y responderá todas las inquietudes de los participantes.
De acuerdo a la evaluación de impacto del Programa Crédito Beca que hicieron la Universidad de los Andes y el Centro Nacional de Consultoría, hacer un posgrado con Colfuturo le representa al beneficiario ingresos laborales anuales 47,6 por ciento más altos que quienes no estuvieron en el programa.
Esto se debe, entre otros factores, a que los beneficiarios pudieron tener acceso a programas de mayor excelencia académica y más años de estudio posgradual en comparación con quienes no se beneficiaron del programa.
“La misión de la Fundación es contribuir al desarrollo del país generando oportunidades de formación de posgrado de profesionales colombianos a través de un programa sostenible en el largo plazo. Esto es posible gracias al apoyo del Estado, a través de Minciencias, de las generosas donaciones de los principales empresarios del país y del juicioso cumplimiento de los beneficiarios de su obligación de regresar la parte del apoyo que no se convierte en beca”, señaló Jerónimo Castro.
La incertidumbre relacionada con el coronavirus, la alta transmisibilidad de la variante ómicron y la carga hospitalaria derivada de ésta hacen que sea prematuro pensar en tratar la covid-19 como una enfermedad endémica, resaltó este martes la oficina regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud, OMS.
“Hay que ser muy precavidos con las predicciones sobre el futuro”, dijo en rueda de prensa Hans Kluge, director de OMS-Europa, quien insistió en que la prioridad ahora mismo es proteger a los grupos vulnerables y al personal sanitario, así como minimizar los trastornos en la economía y las escuelas.
De acuerdo con los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, el término endémico “se refiere a la constante presencia o habitual prevalencia de una enfermedad o un agente infeccioso en una población de una área geográfica”, a lo que aún la covid no ha llegado.
Kluge recordó que el coronavirus ha sorprendido “más de una vez” y que “no es buena idea” hacer previsiones, además de destacar que el objetivo fundamental para este año es “estabilizar la pandemia”.
La responsable de emergencias de OMS-Europa, Catherine Smallwood, apuntó en la misma rueda de prensa que “no estamos en ese punto de la pandemia” y que su evolución dependerá mucho “de las acciones que tomemos de forma colectiva en Europa y en todo el mundo”.
Más de 7 millones de nuevos casos han sido registrados en la región –que comprende a 53 países de Europa y Asia Central– en los primeros siete días del año, el doble que dos semanas antes, señaló la OMS, aunque los índices de mortalidad se mantienen estables y son más altos donde es mayor la incidencia y menor la tasa de vacunación.
Kluge mostró su preocupación por el impacto de ómicron en los países del Este, donde el porcentaje de población vacunada es menor, y recordó que las vacunas continúan proporcionando “buena protección” contra los casos severos y muerte.
El director de OMS-Europa insistió en la importancia de mantener abiertas las escuelas para el bienestar mental, social y educacional de los niños y que deberían ser el último lugar en cerrarse y el primero en reabrir.
Asegurar una buena ventilación, higiene de manos y el uso de mascarillas, así como incluir a profesores y otro personal escolar entre los grupos prioritarios para recibir la vacuna y la dosis de refuerzo deben ser aspectos centrales, según la OMS.
Con el nuevo pico que empezó a vivirse en el país, una pregunta ha vuelto a ponerse sobre la mesa: ¿deberían abrir los colegios? Aunque Fecode ha pedido más medidas de bioseguridad y hay padres con temor, existen muchos motivos para que los menores regresen a sus aulas.
A mediados de 2021 varios relatos de niños y niñas que estaban tratando de estudiar con sus escuelas cerradas. Paola, de 15 años, era una de ellas. Luego de que su colegio no volvió a abrir sus puertas, contaba, no tuvo otra alternativa que empezar a recoger uchuvas con un grupo de mujeres. Aunque quería estudiar, no tenía manera de conectarse a clases virtuales. Lo trataba de hacer por medio de un celular, pero su jornal no le alcanzaba para pagar un plan de datos.
Maycol, de 15 años, era otro de los menores. Había abandonado sus estudios en 2019, tras la orden de cerrar colegios, pero estaba intentando retomarlos. A través de Whatsapp se comunicaba con algunos compañeros y profesores, pero con frecuencia se enfrentaba a un problema: cada tanto se iba la luz. Cuando las dos periodistas lo visitaron, llevaba 12 horas sin electricidad.
Estos dos casos son solo un par de ejemplos de lo que ha sucedido estos últimos dos años en Colombia. Miles de jóvenes no han podido recibir educación o han tomado clases parcialmente. Otros han tenido que desertar. En 2020 lo hicieron más de 243.000, había dicho el Ministerio de Educación. La inasistencia escolar, mostró el DANE hace unos meses, pasó del 2,7 % en 2019 al 16,4 % en 2020.
Después de muchas peticiones para volver a la presencialidad, el escenario parecía cambiar este año. La semana pasada el ministro de Salud, Fernando Ruiz, en compañía de la ministra de Educación, María Victoria Angulo, ratificaron que en 2022 ya no habría restricción de aforos para regresar a clases. “Todos los centros de educación deben tomar nota de esta decisión para avanzar hacia la presencialidad completa y total en el país”, apuntó Ruiz.
Pero en estos días hubo un nuevo ingrediente que ha puesto nerviosos, naturalmente, a algunos papás y mamás. Con el pico generado por la variante ómicron, varios están preguntándose si deben o no mandar a los menores a los colegios. A las dudas, además, se sumó una declaración de Fecode, el sindicato de los profesores del sector público, que sembró más inquietudes. Su presidente, William Velandia, dijo que varias instituciones educativas no estaban listas al 100 % para recibir a los estudiantes de manera presencial. Su exigencia era que el Gobierno garantizara la bioseguridad, aunque advertía que estaban a favor de regresar a la presencialidad.
La pregunta entonces es: ¿debe continuar el regreso a las aulas? La respuesta corta es sí. Hay muchas razones que ayudan a entender por qué, pese a ómicron, no hay motivos para inquietarse cuando los niños y las niñas vuelvan al salón de clases.
Elementos para entender a ómicron
Lo primero que debe saber cualquier persona a cargo de un menor es que ómicron sí es más transmisible que las variantes que conocemos hasta el momento, pero parece causar una enfermedad menos severa. Los científicos aún no saben por qué, pero ya hay algunos estudios en animales y en laboratorio (no revisados por pares) que sugieren que esta variante afecta menos la zona inferior de los pulmones. Entre ellos uno hecho por un consorcio internacional de científicos y otro elaborado por profesores de la Universidad de Hong Kong. (Esas pistas las reunimos con un poco más de detalle en este artículo).
En síntesis, como dice Claudia Beltrán Arroyave, pediatra infectóloga, profesora de la U. de Antioquia y miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría, “lo que sabemos hasta el momento sobre ómicron es que es más transmisible, que tiene al parecer un período de incubación más corto y que causa síntomas más leves. No hay por ahora ninguna alarma de que sea una variante con manifestaciones más graves en la población infantil”.
“Aún no hemos visto ningún dato de la variante ómicron que nos preocupe relacionado con que el riesgo de enfermedad grave entre los niños haya cambiado”, le dijo a The New York Times Jennifer Nuzzo, epidemióloga de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins.
Sin embargo, quienes tienen dudas recurren a un argumento que se ha popularizado en medios de comunicación de EE.UU. El número de niños hospitalizados, han titulado algunos, ha aumentado en ese país en comparación a otros meses. Pero, ese es un punto que hay que leer con más calma y cuidado.
Por un lado, explica Pablo Vásquez Hoyos, intensivista pediatra y profesor universitario, es normal que al incrementar los casos de covid-19 en los adultos, sea mayor también el número de casos en los menores de edad. “Eso puede suceder en cualquier pico, aquí o en EE.UU. Habrá muchos niños positivos”, dice. Pero lo clave, cuenta, es observar con más detenimiento lo que sucede en términos de mortalidad y hospitalizaciones.
Como lo muestra una de las gráficas que acompaña este texto, el número de fallecimientos en niños, niñas y adolescentes es muy bajo, en comparación con el resto de grupos poblacionales. De las más de 130 mil muertes que ha causado el coronavirus en Colombia, apenas 339 corresponden a menores de 19 años. Por otro lado, las hospitalizaciones apenas representan el 0,04 % de los casos.
Aunque no es buena idea comparar lo que sucede en EE. UU. con nuestro país, pues hay que tener en cuenta las tasas diferentes de vacunación en menores, la otra gráfica, tomada del CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades), también sugiere que frente a las hospitalizaciones de adultos, la de los menores es mucho más baja.
Hay que tener presente, además, otro punto a la hora de darle una mirada a lo que sucede en EE. UU. En palabras de Karen Acker, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas y epidemióloga hospitalaria del NewYork-Presbyterian Komansky Children’s Hospital, muchos niños son hospitalizados con covid-19 en lugar de “debido a covid-19”. “Muchos de ellos son admitidos por otras indicaciones, pero resultan tener una prueba positiva para covid-19”, le dijo a Bloomberg.
Cerrar colegios, una mala idea
Uno de los principales temores de quienes tienen hijos es la posibilidad de que se infecten en los colegios. Eso, asegura Beltrán, puede pasar. Pero, dice, es un asunto en el que hay que tener presente varios puntos antes de entrar en pánico.
El primero es que cerrar un colegio no es, de ninguna manera, una garantía de que el coronavirus no llegue a una casa. La mejor muestra, señala Beltrán, es que “los niños y las niñas están de vacaciones en este momento y estamos pasando por un nuevo pico”. En otras palabras, cerrar una escuela no es una medida efectiva.
Y no lo es, entre otras razones, porque el resto de actividades sociales y económicas tienen permiso para realizarse de forma presencial. “Los colegios, como lo hemos repetido innumerables veces, es lo último que se debe cerrar”, apunta Vásquez. “No tiene sentido cerrar colegios cuando todo lo demás funciona de manera abierta”, complementa Beltrán.
“Cuando hay infecciones en un aula, es posible que no sean el resultado de una exposición en la escuela, sino más bien de una actividad social o extracurricular”, explicaba también a The New York Times, la doctora Nuzzo.
Por otra parte, añade, el virus también va a llegar a la casa de los profesores, la gran mayoría ya vacunados, por la sencilla razón de que ellos también tienen vida social; tienen familias y amigos. “En resumen, no abrir colegios es una medida sin fundamento”, afirma. Lo que sí cree que es fundamental es que los colegios cuenten con protocolos claros y estén preparados para saber qué hacer cuando haya un niño sospechoso de covid-19.
ásquez tiene una buena manera de sintetizar todos los argumentos: “No hay, en verdad, ninguna excusa para no continuar con la educación presencial”.
No hacerlo ha tenido consecuencias nefastas. Hace solo un par de días la Unesco, junto con la Unicef y el Banco Mundial, publicó un informe titulado “El estado de la crisis educativa mundial: un camino hacia la recuperación”. En él mostraban unas cifras escalofriantes: en los países de ingresos bajos y medianos la proporción de niños que viven en “pobreza de aprendizaje” podría pasar del 53 al 70 %; cerrar los colegios interrumpió la educación de 1.600 millones de estudiantes; 10 millones de niñas más del cálculo actual podrían verse obligadas a contraer matrimonio infantil en la próxima década, y US$17 billones es lo que podría costarles a los niños de hoy, en términos de pérdida de ingresos a lo largo de su vida, la decisión de cerrar las escuelas.
Podríamos llenar otra página más con esos datos aterradores, pero Jaime Saavedra, director para Educación del Banco Mundial, tenía una mejor forma de resumir esos números: “Lo que está pasando es moralmente inaceptable”.
El Ministerio de Salud anunció este viernes que el período de aislamiento por covid-19 en Colombia se reduce a 7 días.
La cartera de Salud indicó que la reducción en el número de días de aislamiento se aplicará a pacientes sintomáticos, por lo que su periodo pasó de 14 a 7 días, independientemente de los síntomas que presente: fiebre, dolor de cabeza y malestar general.
“Esas personas, a partir del primer síntoma, deben guardar aislamiento continuo de siete días. Ya no de 10 ni de 14, independientemente de su estado de vacunación”, indicó el ministro de Salud, Fernando Ruiz.
El ministro añadió además que “lo más importante, eso sí, es que ese aislamiento sea lo más temprano posible para que contribuya a cortar la transmisión”.
La cartera de Salud también detalló que desde ahora, los sintomáticos que sean jóvenes,no tendrán la necesidad de realizarse la prueba covid porque sus síntomas ya son una “evidencia concluyente de la posibilidad de presencia de una infección por la variante ómicron”.
Para el caso de las personas sintomáticas que tengan comorbilidades, los mayores de 60 años o los niños menores de tres años, deberán consultar a su EPS o IPS para que se les haga el respectivo seguimiento, de acuerdo con el criterio médico y, si es el caso, se realicen los exámenes que sean necesarios, para hacer ese seguimiento estricto de las personas dada su mayor riesgo de complicaciones.
En el caso de los asintomáticos que tuvieron contacto estrecho con casos positivos, el Ministerio determinó que no tendrán la obligación de guardar este aislamiento de 7 días y tampoco deberán realizarse la prueba.
Sin embargo, el ministro Ruiz aclaró que “si estas personas, que fueron contacto estrecho, no tienen esquema completo o no han sido vacunadas, deben inmediatamente guardar el aislamiento preventivo de siete días, para evitar ser fuente de contagio”.
Estas medidas fueron calificadas por el Ministerio de Salud como “absolutamente importantes” y recalcó que deben estar claras para “proteger a las personas, pero también al sistema de salud”.
Estas determinaciones se dan en medio de los 87.613 casos activos que reporta el país hasta este 6 de enero de 2022.
Finalmente, el ministro Ruiz aseguró que el país presenta una cobertura del 77% de la población vacunada, con al menos una dosis, pero insistió en la necesidad de que la gente siga acudiendo a los puestos de vacunación.
El Gobierno sostuvo que la pérdida adquisitiva de los ingresos de los trabajadores se está sintiendo, por eso la propuesta de fijar el mínimo en $1 millón para 2022.
Alza del 10,07% va en contra de la recuperación y de la generación de empleo: Anif y Fedesarrollo.
El aumento de $91.474 pesos para que el salario mínimo de 2022 quede en $1 millón, propuesto el fin de semana por el presidente Iván Duque, tuvo buena acogida entre los empresarios y las organizaciones sindicales del país, aunque estas últimas no dejaron de ajustar sus pretensiones.
La iniciativa del mandatario es que el ajuste de la remuneración mínima para el año que viene sea del 10,07%, con lo que la cifra pasará de $908.526 a $1 millón, lo que se convertirá en el porcentaje con el incremento más alto desde el año 2001.
Anoche el presidente Duque, en una intervención desde la Casa de Nariño, resaltó y agradeció el acompañamiento de los grandes industriales a su propuesta. “Llegar al millón de pesos es un hito histórico, de solidaridad y de respaldo a los trabajadores que han sido partícipes de la reactivación”, dijo.
Entre las voces de respaldo a la idea del mandatario figuraron las de Carlos Ignacio Gallego, presidente de Nutresa, quien mencionó que los empresarios se sumaron a la idea del mínimo para 2022 de un millón de pesos, dados los índices de crecimiento que se observan en los últimos meses, los cuales corresponden a los esfuerzos de los trabajadores colombianos y al empeño hecho por el Gobierno para acelerar la vacunación contra la covid.
Respaldos y reclamos
El presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), Bruce Mac Master, fue uno de los primeros dirigentes gremiales en apoyar el incremento “extraordinario” del 10,07% para el salario mínimo. “2020 y 2021 han sido complejos para todos. Los hogares han visto afectada su capacidad adquisitiva con la inflación, el Gobierno ha enfrentado una emergencia económica y las empresas han encarado, en algunos casos, cierres de operaciones”.
Aun en esas condiciones, Mac Master consideró prudente hacer un esfuerzo que permita concretar un alza que ayude a los trabajadores que están en condiciones de vulnerabilidad. No obstante, abogó porque se mantenga la vigilancia sobre indicadores claves como la competitividad, la inflación, empleo e informalidad (ver ¿Qué sigue?).
En la misma línea se expresó Rosmery Quintero, presidente de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Acopi), quien estimó conveniente seguir impulsando el proceso de reactivación económica y la recuperación de los puestos de trabajo perdidos por la pandemia de la covid.
A su turno, el Comando Nacional Unitario presentó su propuesta de incremento de $1.125.000 que incluye un salario de $1.000.000 y auxilio de transporte de $125.000.
Adicionalmente, los sindicatos y las confederaciones de pensionados solicitaron el control de los precios de los bienes regulados e indexados (servicios públicos y productos importados) y el cumplimiento del acuerdo del año 2013 en la mesa de concertación con los pensionados, es decir que únicamente paguen el 4% en los aportes a salud.
No más del 7%
Desde el centro de estudios de Anif se advirtió que un incremento excesivo en el salario mínimo, superior al 7%, acentuaría aún más esa imposibilidad de acceder al mercado laboral, aumentando en mayor medida el desempleo y el empleo por cuenta propia de baja remuneración, en su mayoría informal, que el empleo particular, en su mayoría formal.
Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, aseguró que “un aumento del mínimo muy por encima del 7,5% pondrá en riesgo la recuperación del empleo formal, especialmente en aquellos sectores económicos que aún no han retornado a sus niveles prepandemia, como el de la construcción, y en aquellos municipios de ingresos bajos y medios, especialmente los rurales, en donde la incidencia de la informalidad laboral supera ampliamente la ya excesiva tasa del 63% en el total nacional”.
En el 2020 y 2021 se reportó un incremento importante en la demanda de cursos cortos en línea MOOC –Masive Open Online Courses- por sus siglas en inglés. La Universidad del Rosario fue protagonista en la oferta de cursos pertinentes e innovadores que le apuntan a la experiencia digital como ruta hacia el aprendizaje.
No es un secreto que, para millones de personas en el mundo, el 2020 fue un año que cambió el estilo de vida personal, laboral y social. Incluso, hubo repercusiones en los procesos de enseñanza y aprendizaje desde las plataformas digitales. En este último aspecto, se observó un incremento importante en la demanda de cursos cortos en línea y de la misma manera, aumentó la oferta de formación. Grandes proveedores y plataformas como los MOOC -Masive Open Online Courses-, abrieron sus campus virtuales para la formación gratuita y de calidad con las mejores universidades del mundo. Coursera y Edx, plataformas de cursos en línea reconocidas a nivel mundial, dispusieron de su portafolio de manera gratuita a través de las alianzas con varias Instituciones de Educación Superior.
Lo anterior, pone en evidencia los esfuerzos y el trabajo colaborativo que tejieron estas plataformas y las universidades para fortalecer los procesos educativos en medio de la emergencia sanitaria. Es así, como el 2020 fue considerado el segundo año de mayor concurrencia para los MOOC – Masive Open Online Courses-; el primero fue en 2012, cuando debutaron estos cursos y se evidenció una alta demanda de estos escenarios de formación y un crecimiento a nivel mundial con más de 180 millones de estudiantes, 16.300 cursos y 950 universidades asociadas.
Para los URMOOC, los cursos masivos en línea ofertados desde la Universidad del Rosario, el 2020 también fue el mejor año pues la institución evidenció un incremento importante en las
inscripciones para el primer semestre, además de una alta demanda de cursos. Las nuevas inscripciones, los cupones con certificados gratuitos que se ofrecieron a la comunidad Rosarista y el lanzamiento de varios cursos lo demuestran. Compartimos algunas de las cifras más relevantes que muestran el impacto positivo de los URMOOC:
· 51 cursos publicados -desde 2018 hasta la fecha diciembre 2021-
· 274.000 inscritos
· Más de 100 profesores Rosaristas autores de MOOC
· Más de 150 países impactados
· 4 programas de Certificación Profesional
· El curso El Cerebro y el lenguaje de las emociones, que inició en 2018, cuenta con más de 56.000 inscritos
· El curso Un viaje por Hispanoamérica: español inicial, a menos de un año de su lanzamiento, tiene más de 10.000 inscritos.