“No incurriré en un delito”: Fiscal otra vez dice no a pedido de Petro

Barbosa dijo que no le obedecerá a Petro porque “no es su subalterno”. Gobierno busca salida para desenredar la paz total.

El Gobierno insistió en que Petro puede pedir que se levanten las órdenes de captura, según lo estipulado en el artículo 8 de la ley de orden público.

El fiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, dejó claro que no dará el brazo a torcer y se mantuvo en firme –por segunda vez– en su rechazo a la petición del Gobierno de Gustavo Petro de levantar las órdenes de captura de 16 jefes de los grupos delincuenciales Clan del Golfo y los Pachenca, con quienes el Ejecutivo busca acercamientos para empezar a trazar el camino de su sometimiento a la justicia en la denominada paz total.

Este pedido –oficializado a través del la Oficina del Comisionado de Paz– desató una tormenta judicial entre dos bandos: por un lado, en la Casa de Nariño –y en el Congreso– se insiste en que Petro está facultado legalmente para pedir el levantamiento de órdenes de captura; y, por el otro, el fiscal Barbosa dio un no rotundo argumentando que de evitar la detención de esos delincuentes podría incurrir en un delito ante las autoridades de Estados Unidos.

Este diario pudo confirmar que ante esta negativa del jefe de la Fiscalía, el Gobierno tiene previsto tramitar en las sesiones extra del Congreso, a inicios de febrero, la ley de sometimiento para la creación de la figura de “sometimiento colectivo” y permitir que se hagan los procesos de dejación de armas de este tipo de grupos delincuenciales.

Esta iniciativa fue respaldada por el presidente del Congreso, el senador Roy Barreras, quien señaló que los argumentos de la Fiscalía de no levantar las órdenes de captura al no tratarse de grupos con estatus político (como el ELN) son “indispensables” para el tratamiento diferencial entre los grupos armados insurgentes y los narcotraficantes.

“Las insurgencias con origen pueden recibir tratamiento jurídico en la justicia transicional. Los narcotraficantes y sus organizaciones deben ir a la justicia ordinaria. El Estado puede facilitarles el sometimiento colectivo con beneficios, pero eso exige una ley”, apuntó Barreras.

¿Se enredó la paz total?

En su negativa, el fiscal Barbosa afirmó que no está obligado a obedecer el pedido de Petro porque no es “su subalterno”, y advirtió que, de hacerlo, podría incurrir en el delito de obstrucción a la justicia estadounidense. De entrada, este rechazo impide –temporalmente– que el alto comisionado para la Paz, Danilo Rueda, pueda entablar contactos directos con los voceros del Clan del Golfo para explorar un eventual sometimiento.

En las toldas del petrismo se contradijo la versión de Barbosa y se insistió en que el Presidente está facultado para este proceso, según el parágrafo 2 del artículo 8 de la ley de orden público (ver facsímil). “Ese artículo da el sustento a la decisión (de Petro), así que es incomprensible esta obstinación del Fiscal al no querer proceder de acuerdo a la ley”, cuestionó el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico.

Además, el Jefe de Estado trató de curarse en salud en este proceso y creó en diciembre de 2022, a través del Decreto 2655, la “Instancia de Alto Nivel” encargada de caracterizar a los grupos armados, lo que se traduce en que no pidió el levantamiento de las órdenes de captura por capricho, sino asesorado por quienes conforman esa instancia: el ministro de Defensa, Iván Velásquez; el alto comisionado Rueda; y el director de Inteligencia, Manuel Casanova.

Entre tanto, justo después de este traspié con el Fiscal, el Gobierno recibió el espaldarazo del general Henry Sanabria, director de la Policía Nacional, quien ordenó la suspensión de los operativos contra cabecillas del Clan del Golfo, como parte del cese bilateral anunciado por Petro, pero aclaró que no podrá impedir que sus integrantes sean capturados.

“Se suspende los operativos policiales, es decir, la búsqueda, pero si se identifica a una persona con orden de captura y no ha sido suspendida, por supuesto que se cumple, independiente del grupo armado que sea”, detalló el Director de la Policía.

Desde otro frente, el Gobierno está moviendo sus fichas legislativas para apurar la ley de sometimiento que le permita tener más margen de acción para acercarse a este tipo de grupos delictivos que no tienen estatus político. De esta ley se conoció que el Gobierno recibió asesorías jurídicas para evaluar penas alternativas similares a las que se le brindaron en su momento a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), cuyos cabecillas pagarían –de no volver a delinquir– una pena no superior a los ocho años de cárcel, en el marco de Justicia y Paz.

El senador Ariel Ávila, de la Alianza Verde, le confirmó a EL COLOMBIANO que la idea es tramitar esta ley en las sesiones extras que habrá en febrero. Y entregó detalles de la iniciativa: “Va a ser muy parecido al modelo gringo, el bandido entrega verdad y recursos económicos y, a cambio, el Estado le devuelve una reducción de la pena”.

Esta discusión deja abierto el debate sobre las facultades que tiene el Presidente y su margen de acción para poner en marcha la política de paz total. Y, entre tanto, hay expectativa por el resultado de la reunión extraordinaria que van a sostener este martes en Caracas, Venezuela, las delegaciones del Gobierno y el ELN para intentar superar los aires de crisis.

FUENTE: El Colombiano

Se sigue remendando la reforma tributaria: estos son los nuevos cambios

El Gobierno aceptó moderar algunos impuestos, pero será más severo con el del patrimonio para alcanzar la meta de recaudar $25 billones

La primera ponencia de la reforma tributaria será la próxima semana.

El Gobierno del presidente Gustavo Petro volvió a ceder en las modificaciones a la reforma tributaria, radicada en el Congreso tan solo unas horas después de que el primer mandatario se posesionara el pasado 7 de agosto.

Esta vez la moderación llegó luego de una reunión entre el Ministerio de Hacienda y los ponentes de la reforma, quienes propusieron matizar los impuestos a las bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, aunque habrá más severidad con el impuesto al patrimonio para alcanzar la meta de recaudar $25 billones, en la que ha insistido el jefe de Estado.

En lo relacionado con las bebidas azucaradas, el nuevo remiendo propone un periodo de transición que irá siendo cada vez más estricto de acuerdo con los gramos de azúcar por cada 100 ml.

En el texto inicial, por ejemplo, se proponía un cobro para las bebidas con entre 4 y 8 gramos y otro para más de 8 gramos. Ahora, según anunció el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, el impuesto aplicará para productos desde los 6 gramos de azúcar y habrá un cobro adicional para los que superen los 10 gramos.

En cuanto a los cambios en el impuesto a los alimentos ultraprocesados, que ha causado polémica por impactar el bolsillo de las personas con menos recursos, Ocampo aseguró que “muchos productos sí fueron excluidos de la reforma”, por lo que ahora “hay toda una lista nueva que tendrán que revisar con cuidado”.

Patrimonio, medio ambiente y sector bancario

En la búsqueda por no impactar el recaudo de $25 billones, también se modificó el impuesto al patrimonio, aumentando el cobro a 1.5% para quienes tienenmás de 10.000 millones de pesos.

“Vamos a dar un periodo de transición de 4 años porque el valor de las propiedades está subestimado, entonces es para que actualicen el valor de propiedades adicionarias (empresas)”, aclaró Ocampo.

Respecto a los impuestos al carbón y petróleo, se acordó que no les quitarán por ahora las deducciones de las regalías y se cambiará “la no deducibilidad por 5 puntos extra de impuesto renta”. “Hay una nueva fórmula para los impuestos a las exportaciones. Tiene una base más alta, basada en el precio promedio de los últimos 20 años y un impuesto del 20%”, precisó el ministro de Hacienda.

Finalmente, en lo relacionado con la sobretasa financiera, los ponentes propusieron 5 puntos adicionales de impuesto de renta aplicable a todo el sector financiero. Esto incluiría a las entidades aseguradoras y las comisionistas de bolsa.

FUENTE: El Colombiano

“Demando acabar irracional guerra contra las drogas”: Petro en la ONU

El presidente se estrenó en este organismo criticando la “hipocresía” global. Insistió en regularizar la coca.

El presidente Gustavo Petro fue el quinto jefe de Estado en intervenir ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Este fue su primer discurso ante ese organismo.

El primer discurso del presidente Gustavo Petroante la Asamblea General de Naciones Unidas estuvo cargado de pullas contra las potencias. Que la guerra contra las drogas y la lucha contra el cambio climático fracasaron y que Latinoamérica está herida por esas banderas fueron tan solo algunos de los tantos dardos que lanzó ante la plenaria de ese organismos multilareral, que se reúne en Nueva York, Estados Unidos.

Petro trazó ante el mundo los ítemes que ya había delineado en Colombia desde su campaña y que ha ido confirmando con anuncios en el mes y medio que va de su administración en la Casa de Nariño. El mandatario fue el quinto Jefe de Estado de los 193 miembros en intervenir ante el pleno, al que le pidió ayudar “sin hipocrecías” a las causas de una Latinoamérica que “se desangra”, según él, por la extracción de petróleo y carbón y las fumigaciones para erradicar cultivos ilícitos.

“Para ustedes, mi país no les interesa sino para arrojarle venenos a sus selvas”: Petro en la ONU

Agenda por la selva, ¿será que esta vez sí?

El ambiente fue la primera línea de su discurso. Petro dijo que la selva se está quemando y que esos bosques latinoamericanos, en la Amazonia que conecta los países del trópico, se están acabando. “Nada más hipócrita que el discurso para salvar la selva (…) Destruir la selva, el Amazonas, se convirtió en la consigna que siguen Estados y negociantes”, advirtió el primer mandatario.

Además, el presidente afirmó que los campesinos cultivan coca porque “no tienen nada más que cultivar”, una aseveración que motivó críticas de su oposición en Colombia. En palabras del expresidente Andrés Pastrana, “Petro se declara en la ONU como el gran capo defensor de la cocaína”. La crítica era de esperarse.

Y es que el mandatario repitió un mantra que se le conoce muy bien dentro del país, pero que apenas está declarando ante el mundo: que la guerra contra el narcotráfico es una causa fallida, por lo que plantea la regularización de las sustancias que la comunidad internacional ha perseguido fallidamente durante más de cuatro décadas.

Para sostener esa enunciación aseguró que la cocaína causa “mínimas muertes”, mientras que el mercado del petróleo y del carbón, asevera él, “puede extinguir la humanidad”. Sin embargo, la adicción no es un problema sencillo en países como Estados Unidos, donde al año pueden fallecer unas 100.000 personas por sobredosis, como lo ha reseñado Naciones Unidas, una estadística que entre 2021 y 2022 tuvo un incremento del 28,5% en los casos reportados.

Coca: de enemigo a que sea un mercado

En todo caso, para el presidente, “detrás de la adicción a la cocaína y a las drogas, detrás de la adicción al petróleo y al carbón, está la verdadera adicción de esta fase de la historia humana: la adicción al poder irracional, a la ganancia y al dinero”.

Su intervención despertó reacciones encontradas. En el Senado el exnegociador de paz, Humberto de la Calle, celebró que desde Colombia se pusiera una agenda sobre “los modelos que deben replantearse”. Sin embargo, opositores como Juan Carlos Echeverry llamaron la atención sobre que “equiparar la cocaína al carbón y al petróleo, por sus efectos, es desconocer la obvia diferencia entre un alucinógeno y unas fuentes de energía”.

No obstante, el reclamo del “gobierno del cambio” no es una novedad. En 1996, el entonces presidente Ernesto Samper había planteado crear un tribunal para los casos de tráfico de drogas en medio de las discordias que su gobierno tenía con Estados Unidos por la no extradición de narcotraficantes. Y para 2017, Juan Manuel Santos se despidió de sus ocho intervenciones ante esa plenaria haciendo el mismo llamado.

Ya Petro le había manifestado a los emisarios de Joe Biden que viajaron a Colombia en agosto su interés en regularizar las sustancias ilícitas y acabar la guerra contra el narcotráfico. Incluso, el presidente ya cerró de un portazo la posibilidad de que en el país se utilice glifosato para combatir los cultivos ilícitos. Esos temas entrarán en el primer encuentro que sostendrán este jueves Petro y Joe Biden, en Nueva York.

Para esa primera cita los equipos diplomáticos estuvieron delineando la agenda desde este martes y en el repertorio de temas están el narcotráfico, la regularización y la cooperación binacional que ha sido fundamental para que Colombia reciba aportes económicos internacionales desde la Casa Blanca.

Condonar la deuda de Latinoamérica

El discurso de Petro surgió desde el latinoamericanismo y ratifica su intención de volverse un líder regional. En su intervención llamó a los pares de la región a unirse para reclamarle a las potencias poner en el calendario los intereses de la región. Entre esos está que se condone la deuda externa de los estados para que estos puedan utilizar los recursos que destinarían al pago de sus pendientes con los bancos internacionales a invertir en la protección de la selva.

El reclamo: un fondo para recuperar los territorios. En palabras de Petro, “si no tienen la capacidad para financiar el fondo de la revitalización de las selvas, si pesa más destinar el dinero a las armas que a la vida, pues reduzcan la deuda externa para liberar nuestros propios espacios presupuestales y con ellos realizar la tarea de salvar la humanidad y la vida en el planeta”.

En ese renglón también solicitó nuevos recursos a la comunidad internacional. Precisamente, al enviado especial de la Casa Blanca para el cambio climático, John Kerry, le pidió 1.000 millones de dólares anuales para crear un fondo de paz para la protección de la selva.

Pero ya su antecesor Iván Duque había propuesto ante la Asamblea condonar la deuda. Lo hizo en septiembre de 2021, hace exactamente un año, con la premisa de que los organismos –como el Fondo Monetario Internacional– deberían perdonar los pendientes de los Estados que luchan contra el cambio climático.

Incluso, el presidente de Argentina, Alberto Fernández, hizo ese mismo llamado en la misma Asamblea de 2021, pero la petición de los jefes de Estado latinoamericanos no ha sido escuchada.

Paz para “salvar” la especie humana

Gustavo Petro le dijo a la ONU que “es la hora de la paz”. Esa paz que él plantea pasa por un reclamo de acabar la guerra en Ucrania por la invasión de Rusa –que él dice nace desde la ambición el petróleo– y también hacer la paz con el planeta mismo porque “estamos en guerra, también, con el planeta. Sin paz con el planeta, no habrá paz entre las naciones”. Incluso, las mismas pretensiones de paz que reclama el Ejecutivo nacen desde su confrontación con la guerra contra el narcotráfico que él pretende acabar.

Esa propuesta le valió aplausos desde otros sectores progresistas del país, como la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, quien consideró que “la vida y el desarrollo sostenible de Colombia y América Latina requieren del fin de la hipocresía global sobre la fallida guerra contra las drogas”.

Las banderas de los jefes de Estado ante la ONU aún están por decantarse. Este miércoles intervendrá el presidente Joe Biden y su agenda terminará marcando las líneas de la comunidad internacional para el próximo año en el que Petro quiere implantar la regularización de las drogas, mientras el globo mira a otros problemas: la inflación y la guerra en Ucrania.

FUENTE: El Colombiano

¿Por qué Francia Márquez no ha quedado a cargo durante los viajes al exterior de Petro?

El primer mandatario estará el lunes próximo en la Asamblea General de la ONU, por lo que la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, ocupará su lugar temporalmente.

Varios ciudadanos han cuestionado en redes sociales que la vicepresidenta Francia Márquez no sea la persona que ocupe las funciones del presidente Gustavo Petro durante su ausencia por compromisos internacionales del Gobierno.

Las dudas crecieron este fin de semana cuando, por segunda vez, quedó como encargada la ministra del Trabajo, Gloria Inés Ramírez, mientras el primer mandatario asiste a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, que se realizará el lunes próximo.

Pese a los rumores que se han difundido en los últimos días sobre un intento de excluir a la vicepresidenta de las decisiones del Gobierno, el motivo está más allá de una decisión arbitraria: la Constitución Política de 1991 define que la persona que queda a cargo durante los viajes al exterior del Presidente –en ejercicio de sus funciones– debe ser un ministro que, además, pertenezca al mismo partido o movimiento político del mandatario.

Lo anterior “según el orden de precedencia legal”, como cita el artículo 196 de la carta magna, deja bajo responsabilidad del ministro delegado “las funciones constitucionales que el Presidente le delegue, tanto aquellas que le son propias como las que ejerce en su calidad de Jefe del Gobierno”.

Ahora bien, el orden de precedencia también está estipulado en la Constitución Política, aunque el artículo ha tenido algunas modificaciones tras la creación de nuevos ministerios. La más reciente se hizo con la Ley 2162 de 2021, cuando se establecieron los ministerios del Deporte y el de Ciencia, Tecnología e Innovación.

En el orden se fijó que el primer lugar lo ocupa el Ministerio del Interior, seguido por el de Relaciones Exteriores; de Hacienda y Crédito Público; de Justicia y del Derecho; de Defensa Nacional; de Agricultura y Desarrollo Rural; de Salud y Protección Social, y en octavo lugar está el Ministerio de Trabajo.

Es decir que entre las personas que lideran las principales carteras del Gobierno, ninguna hizo parte de los partidos o movimientos políticos que avalaron la candidatura de Gustavo Petro como presidente de Colombia y es por esto que Gloria Inés Ramírez, del partido comunista, es la persona que queda a cargo de la jefatura de Estado.

La denominación, orden y precedencia de los demás ministerios continúa así: Ministerio de Minas y Energía; de Comercio, Industria y Turismo; de Educación Nacional; de Ambiente y Desarrollo Sostenible; de Vivienda, Ciudad y Territorio; de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; de Transporte; de Cultura; del Deporte; y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación.

FUENTE: El Colombiano

El ministro de Educación, Alejandro Gaviria y los representantes de Fecode reactivan instancias de diálogo permanente y participativo que permitan avanzar en la construcción de mejores políticas públicas

El primer encuentro oficial se realizó en la sede del Ministerio de Educación en un ambiente de confianza en torno al propósito común de dignificar la labor docente y lograr una educación de calidad. 

Bogotá D.C., septiembre 14 de 2022. Con un ¡bienvenidos y bienvenidas!, el ministro de Educación, Alejandro Gaviria, recibió a la Junta Directiva, presidida por Carlos Enrique Rivas Segura y al Comité Ejecutivo de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode), agremiación sindical que representa los intereses de los Docentes colombianos.

Durante este primer encuentro, realizado en las instalaciones del Ministerio de Educación Nacional en un ambiente de confianza y participación, el ministro Gaviria manifestó la voluntad del Gobierno Nacional de concertar y establecer una ruta de trabajo que permita atender inquietudes y necesidades de más de 345.000 Docentes colombianos que trabajan en cada rincón del país por una educación de calidad.

“Hoy llegamos a un acuerdo importante y es que vamos a tener instancias permanentes de diálogo participativo para ir construyendo unas mejores políticas educativas que nos permitan avanzar en los propósitos e intereses compartidos hacia el fortalecimiento de una educación pública de calidad y el magisterio”, dijo el ministro Gaviria.

Durante la reunión, los líderes de la Federación de Educadores y el Ministro definieron una ruta de trabajo para los próximos días. “Hay una serie de temas atascados en los cuales es necesario avanzar y vamos a reactivar algunas Comisiones y Mesas de Diálogo. Tres muy importantes: la Comisión de Alto Nivel para el Sistema General de Participaciones, un tema muy importante, clave para avanzar. La Comisión Tripartita que es también fundamental y la Comisión de Derechos Humanos”, expresó Gaviria.

Adicionalmente, el Ministro explicó que se ha venido consolidando un equipo de trabajo en el Ministerio de Educación para que el Fondo de Prestaciones del Magisterio y los temas de salud, sean distintos.

“Debemos romper con ese pasado. No podemos seguir tolerando lo que está pasando en el Fomag. Entonces, vamos a trabajar para hacia finales de este año y comienzos del año entrante, tengamos una forma distinta de prestación de los servicios de salud para el magisterio, que afiance su dignidad”.

reunion ministerio educacion y fecode

Por su parte, Carlos Enrique Rivas, presidente de Fecode, expresó su voluntad y la del Comité Ejecutivo de “trabajar conjuntamente para que los maestros de Colombia y las maestras, no solo mejoren sus condiciones, sino que los niños y niñas de Colombia y los jóvenes tengan las mejores oportunidades en una escuela que les brinde la satisfacción y el encanto de construir conocimiento y saber”.

El líder sindical aprovechó este encuentro para resaltar que el 14 de septiembre de 1979 se expidió el primer Estatuto Docente No. 2277, gestionado entre el entonces ministro de Educación, Rodrigo Lloreda Caicedo (q. e. p. d.), y Abel Rodríguez Céspedes (q. e. p. d) presidente de Fecode.

El presidente de Fecode también recordó los 40 años del Movimiento Pedagógico que surgió con la revista Educación y Cultura de la cual le entregaron una colección al Ministro de Educación.

Con este acercamiento, el Gobierno Nacional y Fecode buscan trabajar por la educación como un derecho fundamental para construir la sociedad del conocimiento y hacer de ella un pilar de transformación del país.

Fuente: Ministerio de Educación

‘Marcha del hambre’: 54 años de una hazaña de maestros del Magdalena

Isbelia Quinto de Fernández lee la Marcha del Hambre, del fallecido Rafael Hernández, a su nieto Carlos Andrés Arias Fernández.

La protesta social partió con 800 docentes desde Santa Marta a Bogotá y culminó en una audiencia con el entonces presidente Carlos Lleras Restrepo.

Para quienes hoy se escandalizan por las posiciones férreas de Fecode en la reivindicación de derechos laborales y reclamos por una educación de mejor calidad, hay que recordarles que estas exigencias no son nuevas y que los problemas son de siempre.

Hace 54 años, con la consigna “Por Colombia, por la educación… ¡hasta la muerte!”, 800 maestros del Magdalena iniciaron una marcha desde Santa Marta hasta Bogotá, para exigirle al entonces presidente, Carlos Lleras Restrepo, visibilizar y dar solución a las problemáticas sociales, económicas y educativas por las que atravesaba el gremio de educadores.

La histórica y heroica protesta la llamaron crudamente, ‘La Marcha del hambre”. De los 800 manifestaron que partieron solo 86 llegaron a la capital, 50 mujeres y 36 hombres, los otros sucumbieron por el clima y las agotadoras jornadas a pie.Lea también…

El detonante de la movilización resultó la deuda de nueve meses de salarios.

Era tan degradante y humillante la situación laboral de los docentes, que la Gobernación les pagaba con cajas de Ron Caña.

Además, las escuelas estaban en pésimas condiciones físicas, lo que repercutía en la calidad y rendimiento académico.

La educación era manejada al acomodo y para beneficio de los políticos regionales.

En la antesala de la “Marcha del hambre” hubo protestas locales como paros, movilizaciones por las calles, tomas de colegios y bloqueos en lugares estratégicos.

La movilización hacia Bogotá partió desde la Catedral Basílica de Santa Marta el 24 de septiembre de 1966, y culminó en la plaza de Bolívar de Bogotá, el 21 de octubre, 27 días después.Relato de Isbelia

Este suceso trascendió el ámbito regional y se constituyó en noticia nacional e internacional, pero –además– resultó un hito en las batallas del magisterio colombiano por la reivindicación de sus derechos.

Fue un capítulo aparte en las luchas populares de la clase trabajadora de  América Latina, y tiene a Isbelia Quinto de Fernández como una de sus principales figuras.

A sus 72 años es una de los 32 sobrevivientes de la hazaña, y con una memoria fresca contó cómo fue la experiencia.

Para iniciar rememora la inclemencia del tiempo, las carreteras destapadas, el frío, la lluvia, dormir sobre periódicos, la sed y el hambre.

Recordar todo esto me hace vibrar la sangre”, dice con la misma entereza que tuvo hace 54 años para sumarse a la gigantesca movilización.

 En su memoria guarda retratada la atrevida aventura, cuando con 20 años trabajaba en la Escuela 11 para Niñas, de Ciénaga.

“Fue un suceso tan extraordinario que ni siquiera los que participamos fuimos capaces de creer que se iba a dar en la forma en que se dio”, manifiesta.

Llegamos a pensar que en el camino nos detuvieran para decirnos: ‘Aquí está la plata, regresen que vamos a negociar’. Pero no fue así, los maestros nos quedamos esperando ese aviso”.El recorrido

Recuerda igualmente que salieron de Santa Marta, pasaron por El Rodadero, Gaira, y llegaron a Ciénaga, donde pernoctaron.

Durmieron en diferentes casas. Rafael Hernández, el vocero principal, los citó para el día siguiente a las 3:30 de la mañana.

“A esa hora salimos rumbo a Fundación. Era horrible porque la carretera estaba muy mala. Había mucho sol y para protegernos nos colocamos hojas de matarratón en la cabeza, debajo de los sombreros”, anotó.

En Fundación muchos ya no podían dar un paso más. “Los pies eran sangre y vejigas. Nos curábamos con agua caliente, algunos tiraron la toalla y se devolvieron. Quedamos como 100 personas”, precisó.

Rafael Hernández, según Isbelia Quinto, “el alma de la marcha”, les alentaba: “Nunca emprendan un camino que no vayan a terminar”.

También pregonaba: “El que está aquí caminando es porque es un verraco, el que no que se devuelva”. “En ese momento yo dije, para atrás, ni para coger impulso”, rememora la profesora.

Cuando llegaron a Arcabuco, en Boyacá, luego de pasar el Chicamocha, fue el momento más difícil y temeroso. Era una carretera de abismo de lado y lado.

Decidimos continuar el viaje por la noche, con lámparas para la niebla, tiritando del frío y tomados de la mano, haciendo una cadena”.

Manifestó que lo más hermoso fue la llegada a Bogotá en horas de la tarde, pero la víspera tuvieron una agradable e inimaginada sorpresa.

“Nos acostamos, y a eso de las 11 de la noche nos despertó el sonar de guitarras. Eran Garzón y Collazos en persona, el famoso dueto de música colombiana llegó al sitio y nos puso serenata y juntos cantamos ‘Negrita’, ‘Espumas’ y otros temas. También nos cantó la tuna de Bogotá. Eso fue emocionante y nos dio vida, pues éramos unos espíritus agotados que casi no podíamos más”, relató.

“A la mañana siguiente nos levantamos briosos. El Ejército nos abría camino porque había mucha gente. Todos nos querían abrazar, nos aplaudían”.

El grupo llegó a la Plaza de Bolívar y no podía entrar por la cantidad de gente que los esperaba.

“En un momento escuchamos a través de un megáfono una voz que decía: uno, dos y tres, y nos alzaron en hombros”.

Isbelia narra también que cuando iban a ingresar al Capitolio todos corearon el estribillo: “Por Colombia, por la educación… ¡hasta la muerte!”.Anécdotas

Los maestros sufrieron por el frío, lodo y lluvias, pero pudieron más las ganas por exigir sus derechos.

Cuentan que la profesora Carmen Charris sufrió un desmayo durante la entrevista con el presidente Carlos Lleras Restrepo y que Carmen Ariza, la profesora de mayor edad en el recorrido, al llegar a Bogotá le tocó cargar en hombros a Carmen Ariza de Leyva, quien tenía los pies ampollados.

Rebeca Hernández de Rosado, debido al cansancio extremo de jornadas largas a pie, tuvo que retirarse de la marcha el 19 de octubre, en el tramo Chocontá-Tocancipá, en medio de lluvia y  granizo.

El docente y escritor Osvaldo Manjarrés fue testigo del arranque de la ‘Marcha del Hambre’. Estudiaba en el colegio Hugo J. Bermúdez, y con otro compañero pidieron permiso al rector, Anciolino Vives, para observar la partida de los docentes. “En aquella época ya comenzaba plenamente el rechazo a un sistema educativo no propio para una juventud y sociedad que analizaba los alcances educativos en países de Europa”, indicó. Agregó que “por eso los maestros reclamaban el justo sitio que les correspondía como educadores colombianos. Ya pensaban, sin profunda ideología política, en una educación progresista y futurista, en un salario digno y en un bienestar de salud”.

Fuente: El Heraldo