Detrás de los votos hay una ideología.

Las campañas políticas buscan conquistar votantes con discursos, propuestas y estrategias que se componen de ideas sobre el amplio mundo social. Esas ideas tienen que ver con el funcionamiento de la economía, la administración y la toma de decisiones que afectan la vida cotidiana de todos los individuos. Sin ideas expresadas en planes, políticas públicas o decisiones gubernamentales, dirigidas a poner en marcha una determinada medida en esos ámbitos, una sociedad sencillamente no funcionaría.

Paradójicamente, para algunos candidatos, empresarios y ciudadanos hablar de ideologías políticas en tiempos de campaña se califica de anacrónico y hasta de inútil.

Se le teme a la palabra ideología. En nuestro país, entre menos se evidencie la ubicación ideológica cuando se expresa una idea para el mejoramiento, transformación o sostenimiento de un aspecto social, resulta mejor. Los argumentos que se apoyan explícitamente en un conjunto de ideas reconocidas como ideología política, en muchos casos, resultan tachables o sospechosos.

En las discusiones políticas colombianas se prioriza la atención a lo pragmático e inmediato. Sin que medie un determinado criterio de información que ubique a los electores en un contexto de reflexión. En las discusiones, debates o disputas de argumentos no se proporcionan herramientas para que los electores se incluyan como participantes de los problemas políticos pensando cómo es el funcionamiento de la sociedad con sus problemas y cómo debería ser con soluciones que puedan sostener a largo plazo.

Los discursos académicos actuales en todas las áreas de las humanidades destacan que sin las palabras dotadas de un sentido que son las ideas, los sistemas económicos, sociales y culturales no podrían existir. Sin esas palabras que tienen sentido para una persona o un grupo de personas, la sociedad y la vida humana misma no existirían.

Siguiendo esta importante aclaración de las ciencias sociales contemporáneas vinculadas a la filosofía del lenguaje, no se debería pasar por alto que para pensar los problemas políticos se necesita información y herramientas de análisis que a veces no se tienen. El conjunto de aspectos presentes en una ideología política proporciona la posibilidad para un ciudadano de hacerse una imagen del mundo a partir de la cual se plantea la vida política de una sociedad. Pero, esta necesidad de formación ciudadana sobre ideas no es evidente. La falta de formación en cultura política afecta la maduración de una sociedad democrática y hace vulnerable a la ciudadanía. En este sentido, el miedo a las ideologías, a que puedan existir, que puedan ser referenciadas mantiene proscrita la posibilidad de una política de las ideas y no de los ataques.

Este miedo a la ideología tiene múltiples causas. La violencia política que caracteriza la historia de Colombia es hoy un problema para el reconocimiento de que en la política democrática debe poder reconocerse un vínculo entre ideas y acciones. A la par de esto, la falta de eficacia simbólica del Estado y sus discursos institucionales dificultan la posibilidad de introducir nuevas ideas para la toma de decisiones en la vida cotidiana. Esto impide que la vida diaria sea percibida a partir de una lógica más allá de la cotidiana y que competencias para valorar argumentos o reconocer múltiples perspectivas logren desarrollarse en los individuos.

Por último, las dificultades de constituir una esfera pública de información afectan la necesidad de una ciudadanía que se identifique ideológicamente de un modo consciente. En muchas ocasiones, los medios de comunicación no funcionan cómo formadores de opinión pública, poniéndose del lado de los ciudadanos y acercando las ideas a su posición; sino que, siguiendo una idea rígida de imparcialidad y presuponiendo uniformidad en los receptores de sus mensajes, simplemente reportan hechos.

*Abogado de la Universidad de Medellín, magíster en Filosofía de al U. de Antioquia y jefe del programa de Ciencia política de la U. de M.

FUENTE EL COLOMBIANO

Producción petrolera, con un ojo en precio del barril.

Si las cosas siguen como vienen dándose con el aumento en el precio del barril del petróleo, la producción de crudo en el país empezará a sentir un positivo efecto colateral. O eso cree la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), liderada porFrancisco Lloreda.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Minas, entre enero y abril de este año la producción de crudo alcanzó un promedio de 851 mil barriles por día. El número, solamente para el cuarto mes del año, fue de 864.781, crece tímidamente 0,7 % con respecto al mismo mes del año pasado y a penas 1 % con respecto a marzo de 2018.

Según la Encuesta de Ambiente de Inversión de la ACP, el sector mejorará en la medida en que “el comportamiento de los precios internacionales impulse la ejecución de la inversión presupuestada y, por ende, del volumen de producción” (ver Paréntesis).

Parece entonces que lo planeado por la agremiación podría darse y los resultados empezarían a verse pronto. Esto debido a que el precio del barril de petróleo tanto de referencia Brent, como WTI, vienen creciendo.

En el caso del Brent (referencia que utiliza el país), el precio promedio en enero fue de 69,08 dólares. En las primeras dos semanas de mayo el valor creció hasta 76,08 dólares. Factores políticos que han incrementado su demanda son algunas de las principales razones.

Si se mira el año corrido (mayo 2017 – mayo 2018) la subida es aún más importante. A falta de 14 días para que termine este mes, el promedio crece en 26 dólares. En el quinto mes de 2017 el valor fue de 50,33 dólares y se prevé que el promedio de mayo de 2018 siga subiendo, pues ayer el barril Brent alcanzó los 80 dólares, fenómeno que no se veía desde 2014.

Las estimaciones de la ACP están enfocadas a que la producción diaria de barriles, una vez termine 2018, se sitúe en los 860 mil barriles diarios.

Para Luis Ernesto Mejía, exministro de Minas, la coyuntura con los precios internacionales será importante en la medida en que “se impacten también las reservas del país. El fenómeno empujará la habilitación o reactivación de algunos yacimientos”.

La meta de la agremiación se sustenta también en que el número de pozos petroleros procesados suba. Hay 15, 14 se encuentran en fase exploratoria, uno ya está en etapa de perforación. La Acp estima que el número, a cierre de 2018, sea de 65 pozos.

“Si bien la mejoría en los precios favorecen el cumplimiento de los presupuestos de inversión previsto para este año, esta no puede ser una señal para dormirnos en los laureles”, aseguró el presidente de la ACP, Francisco Lloreda.

Los otros resultados

En lo referente al consumo de combustible, las cifras (correspondientes a los dos primeros meses del año), muestran un aumento de 1 % para diésel y 3 % en gasolina (pasó de 117 mil barriles diarios a 120 mil).

Para el caso de los gases, la producción creció un 3 %. Esto porque se pasó de 885 millones de pies cúbicos por día (mpcd), durante los tres primeros meses de 2017, a 913 mpcd en el mismo periodo de 2018.

Este rendimiento se destaca, pues se asemeja a lo que vivió el sector para 2015, uno de los mejores años para la producción de gases en los últimos tiempos. Entre enero y febrero de ese año, la cifra llegó a ser de 1.209 mpcd, según lo informó la ACP.

FUENTE EL COLOMBIANO

Hidroituango: la contrarreloj para terminar la presa.

Una carrera contra el tiempo se libra desde hoy en el proyecto Hidroituango, para concluir la construcción de la cresta de la presa y superar la emergencia que tiene en vilo a las comunidades del Bajo Cauca.

EPM informó que tiene 11.000 hombres trabajando en tres turnos, las 24 horas del día, vaciando 30.000 metros cúbicos diarios de material de construcción e impermeabilización, para terminar de construir el muro, antes de que el nivel del agua la sobrepase y afecte la estructura.

Ayer, la cresta de la presa alcanzó los 401 metros sobre el nivel del mar. La meta es llegar a 410 antes del domingo 20 de mayo (la presa, que tiene enrocado con núcleo impermeable, mide 225 metros desde el lecho del río Cauca). Mientras eso sucede, al otro lado del muro el agua se sigue acumulando.

Según EPM, el embalse crece entre 10 y 20 centímetros por hora, mientras algunos de sus trabajadores y máquinas se encargan de remover el material vegetal que flota sobre el agua (palos y ramas).

Según las mediciones, el agua acumulada alcanzaba ayer una altura de 367 metros y no ha subido más de lo previsto gracias a la evacuación que se hace a través de la casa de máquinas, por donde salen entre 800 y 1.000 metros cúbicos de agua por segundo.

Las variables

Algunos factores externos han complicado los trabajos: en casi todo el país no ha dejado de llover y eso aumenta el nivel del agua en el río Cauca, y hace más lentos los trabajos en la cresta de la presa.

Además, el gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, reconoció que no hay control sobre la galería de evacuación de agua. Es decir, que es posible que se vuelva a destapar como ocurrió el pasado sábado, cuando el río alcanzó un caudal de 6.000 metros cúbicos por segundo y arrasó con puentes y casas en Puerto Valdivia y Tarazá, dejando 600 personas damnificadas.

Lo que puede ocurrir

Todos los trabajadores y recursos de Hidroituango están concentrados en la terminación de la presa.

Cuando se llegue a 410 metros de altura, y si no hay un nuevo destaponamiento de los túneles, el agua podrá alcanzar las cuatro compuertas del vertedero y bajar por el sistema de desvío -similar al de un tobogán- para seguir su cauce.

Así podría secarse la casa de máquinas e iniciar el desembalsamiento de manera controlada. Solo entonces la empresa podrá evaluar los daños, revisar los túneles y la galería, hacer las reparaciones adicionales y estimar un nuevo plazo para la entrada en operación. La fecha y los costos adicionales, que se puedan generar, son una incógnita.

Los túneles

Una de las preguntas que más le hacen a EPM es por qué se cerró con concreto las salidas de los dos túneles de evacuación. La empresa informó que esta era una acción contemplada en el cronograma de trabajo, pues estaba previsto que se pudiera iniciar el embalsamiento en julio.

Aclaró que dejó abierta la galería para evacuar agua, pero en la zona hubo una falla geológica que la hizo colapsar.

Evacuaciones

Mientras tanto en Puerto Valdivia y Tarazá crece el temor de la población. Muchos habitantes de la zona han dejado sus casas en la ribera para irse con vecinos o amigos a sitios más altos. Pero la Gobernación de Antioquia no ha ordenado evacuaciones preventivas en ninguno de los caseríos afectados.

Ayer avanzaba el censo oficial de afectados. La mayoría de ellos, al menos en Puerto Valdivia, salieron del albergue para alquilar casas en el casco urbano de Valdivia o en Yarumal. Otros como Luz Yumedi Muriel y su familia, prefirieron regresar a sus fincas. “La casa de nosotros siguen en pie pero el agua se llevó todo lo que tenía. Preferimos estar allá, así sea solo con la ropa que tenemos puesta y la colchoneta que nos dieron”, dijo.

Auditoría por corte arbóreo

El gobernador Luis Pérez Gutiérrez, dijo ayer al término de un consejo de seguridad, que luego de sobrevolar el lunes el río Cauca, observó la acumulación de troncos flotantes, aguas arriba de la central.

“Recientemente se había hecho un contrato muy alto, creo que por 100 millones de dólares, para cortar los árboles que habían en la ribera. La obligación era retirarlos. Como vemos que hay evidencias, le pedí al gerente de la empresa Pescadero Ituango, que nombre una auditoría que nos diga si los palos cortados vienen del Valle del Cauca, como están diciendo, o si son de nosotros. Necesitamos hacer una investigación porque eso pudo haber causado que uno de los túneles se haya taqueado”, aseguró Pérez.

El caudal del río Cauca se mantenía estable hasta el cierre de esta edición .

FUENTE EL COLOMBIANO

ONU denuncia a Israel por matar indiscriminadamente en Gaza.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos denunció este martes que Israel mata de una forma que “parece indiscriminada” y recordó que querer saltar o dañar una valla fronteriza (la de la Franja de Gaza) no justifica el uso de munición letal.

“Parece que cualquiera puede ser asesinado o herido; mujeres, niños, reporteros, personal de primeros auxilios, si se acercan a más de 700 metros de la valla. Dispararon a un amputado doble, ¿que amenaza es un amputado?”, afirmó el portavoz en Ginebra de la Oficina, Rupert Colville.

“Parece bastante claro que se está matando de forma indiscriminada”, precisó Colville.

“El uso de la fuerza letal debe ser el último recurso, no el primero y debe responder a una amenaza a la vida. El intento de saltar o dañar una valla, o lanzar cocteles molotov no es claramente una amenaza de muerte”, subrayó el portavoz.

Colville puntualizó que el hecho de que no había “amenaza real de muerte” contra el Ejército israelí se demuestra en el hecho de que solo un soldado israelí resultó herido leve.

“La comparación de cifras habla por si sola”, y citó que según informaciones verificadas por la ONU, 58 personas murieron, entre ellas seis niños y un trabajador sanitario; y 1.360 personas resultaron heridas por munición letal, de las cuales 155 están en condición crítica y pueden morir en cualquier momento.

El Ministerio de Salud palestino eleva la cifra total de muertos a 60 y a 2.700 la de heridos, la mitad de ellos de bala o metralla.

Desde el 30 de marzo las diversas facciones palestinas han convocado manifestaciones semanales para reivindicar su derecho al retorno a las tierras de las que fueron expulsados o huyeron con la guerra y creación del Estado de Israel en 1948, que cumplió ayer setenta años.

Ayer, además, los palestinos se manifestaron contra la inauguración de la Embajada de EEUU en Jerusalén y en el marco de la Gran Marcha del Retorno.

“Hemos recordado en innumerables ocasiones a Israel las leyes internacionales y una y otra vez estás normas son ignoradas”, denunció el portavoz.

Colville recordó que el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein, ha definido lo que ocurre en Gaza como “muertes ilegales” porque el la Franja es un territorio ocupado por Israel, y es una violación de la cuarta Convención de Ginebra, el tratado que rige la actuación en zonas de conflicto.

Al mismo tiempo, Colville definió la situación en Gaza como de “pesadilla” dada la falta de camas de hospitales y de personal para tratarlos y denunció que “Israel una vez más no ha dejado salir de la Franja a palestinos heridos para obtener tratamiento en otro lugar”.

El portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), Jens Laerke, confirmó que Israel sigue “controlando” la salida desde Gaza y que la situación sanitaria es “una tragedia” dada la falta de capacidad para atender a “cientos de heridos” y que se están quedando sin materiales esenciales y se quedarán sin carburante en menos de una semana.

Tarik Jasarevic, portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), añadió que la capacidad de reacción de los hospitales de Gaza está en mínimos desde hace una década a causa del bloqueo israelí a la franja, y que una de cada cinco medicinas esenciales se han agotado y se necesitan urgentemente tanto antibióticos para tratar a los heridos como tratamientos para el cáncer.

Según el recuento de la ONU, desde que comenzaron las protestas han muerto 112 personas, entre ellas 14 niños.

FUENTE EL COLOMBIANO.

Sector manufacturero no impulsó crecimiento del PIB en el primer trimestre del año.

Se recupera la economía del país, ese parece ser el análisis que sale luego de que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) informara que el Producto Interno Bruto creció 2,2 % con respecto al mismo periodo del año pasado. Pero este buen momento no llegó a la industria que cayó 1,2 % en el mismo periodo.

“La variación en la actividad ‘industrias manufactureras’ se debe principalmente a la disminución en la fabricación de textiles (-4,6 %)”, argumentó el Dane.

Sumado a esto, una caída de 4,2 % en la fabricación de productos metalúrgicos, empuja la caída. Aún así, nueve actividades de las 24 que conforman esta industria, crecieron durante el primer trimestre de este año.

El golpe ya se venía anunciando desde marzo, momento en el que la Encuesta Mensual Manufacturera dio visos de lo que sufriría la industria. Para ese mes el sector tuvo una caída de 1,4 % en producción, un tímido crecimiento en ventas del 0,9 %, mientras que el personal ocupado disminuyó en 2,2 %. Ahora, sin el aporte de la refinación, la caída total llega a 2,9 %.

La variación anual (marzo de 2017 a marzo de 2018) también demostró un descenso de 0,7 %.

Dista el resultado también de lo que anunciaban mediciones como el Índice de Gestión de Compras a cargo de Davivienda y Markit. La encuesta de abril informó que el indicador se situó en 50 puntos, lo que quiso decir que el sector manufacturero aumentó la producción y contratación de personal, según la fuente, “animados por el incremento de nuevos negocios”.

El profesor de economía en la Universidad Nacional, Raúl Ávila, añade otras causas para explicar la caída en la industria. “La situación cambiaria de la moneda ha impulsado la llegada de bienes manufacturados desde el extranjero”. Otro de los efectos se sustrae por el hecho de que hay un descenso en el consumo. “La industria y las personas están gastando menos dinero a la espera de lo que pueda ocurrir con el cambio de Gobierno”.

Lo que jalona el crecimiento

Aún falta para llegar a la meta del 3 % propuesta por el Gobierno. De acuerdo conMauricio Perfetti, director del Dane, nueve de los 12 sectores presentaron variación positiva.

Los mejores sectores fueron: actividades financieras y de seguros (6,1 %); administración pública y defensa (5,9 %); actividades profesionales, científicas y técnicas (5,6 %). Mauricio Cárdenas, ministro de Hacienda, dijo: “Crecimiento del PIB. Principal razón: la mayor inversión petrolera y de regalías, ya aprobada, todavía no se ha reflejado”.

El Dane informó que en el primer trimestre de este año, el valor de la economía colombiana se situó en 210,8 billones de pesos; para el mismo periodo de 2017 la cifra fue 207,8 billones.

FUE4NTE EL COLOMBIANO